"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















domingo, 6 de julio de 2014

"DesHielo", de Ilija Trojanow




El cambio climático es un problema real y muy serio. Eso es algo que ni siquiera Estados Unidos, capital mundial por antonomasia de la megalomanía y el ecoescepticismo en estas décadas que llevamos de pérdida de la criosfera, se ha atrevido a negar últimamente. No resulta ya suficiente el argumento de que el planeta Tierra ha conocido anteriormente violentas transformaciones climáticas en el curso de su existencia; hay diferencias notables entre el calentamiento que estamos viviendo en nuestro presente y la edad de hielo que finalizó hace unos 12.000 años, pero carezco de competencia para explicárselas. Para eso tenemos la furiosa novela -furiosa, sí, han leído ustedes bien- DesHielo, de Ilija Trojanow, escritor y editor alemán nacido en 1965 en la capital de Bulgaria y que ha residido en diversos lugares del mundo; también, el no menos furioso prólogo de Jorge Riechmann, valor añadido a este libro que nos pondrá en antecedentes sobre la precaria situación de nuestro escindido planeta. 

Partiendo de la idea original de que nadie es inocente -así nos lo hace saber el protagonista de esta historia, en un tramo de la novela, al hacerse esta pregunta: "¿Cómo pudo perdurar la idea romana de la presunción de inocencia en una civilización impregnada por el concepto del pecado original?"-, Trojanow elabora un discurso amargo, no exento de poesía, acerca de la autocontención de la que carece el ser humano, y de los efectos y las consecuencias que surgen de un egoísmo global. Y sin embargo, no tienen motivo para asustarse esos lectores que ya estén imaginando una novela catastrofista, de tintes similares a los de las películas más casposas sobre desastres naturales; porque DesHielo es una historia de propósitos, que mediante los objetivos que se ha propuesto alcanzar su protagonista, el profesor Zeno Hintermeier, nos hace partícipes de una crítica feroz a esos viajeros acomodaticios, que buscan la foto perfecta que mostrar a sus amigos a la vuelta de sus viajes, ya sea a costa de molestar a una colonia de focas o de faltar al respeto a tantos asesinados en Auschwitz. Una crítica, en definitiva, bien elaborada y magistralmente argumentada, acerca de la propensión del ser humano al egoísmo y la autocomplacencia sin límites.

Desencantado de la vida y de sus congéneres, el profesor Zeno vive la desaparición de "su" glaciar como una pérdida propia. Tanto es así, que decide abandonar su cátedra y embarcarse como guía en cruceros turísticos que viajan a la Antártida. En el silencio de tierras inhóspitas busca su propia voz, cargada de ira, y entre tanto se percata de que incluso los compañeros que trabajan mano a mano con él para concienciar a la gente de la paulatina destrucción del planeta, no alcanzan a entender que todo se lo tome como una afrenta personal. Ni siquiera entre los amantes de la naturaleza y el ecologismo es capaz de encontrar a alguien a quien poder llamar su alma gemela, porque nadie como él vive tan intensamente la tragedia ni escucha el grito de angustia del mundo, el latido cada vez más débil del planeta. Él comparte paseos por cubierta con guías, periodistas y pasajeros que, tras la travesía turística, volverán a sus vidas y mostrarán sus fotografías como trofeos personales, olvidando fácilmente que han sido testigos privilegiados del epicentro de la tragedia que acabará alcanzándolos a todos ellos.


 La violencia permanece soterrada en la prosa nutrida y poética de Ilija Trojanow. Una ira creciente se esconde en cada frase, una indignación progresiva se adhiere como una película de bilis en cada palabra cuidadosamente escogida. DesHielo es una novela que los lectores ecoescépticos deberían leer, asimilar y disfrutar. Su discurso es furioso; su propósito, lo más honorable que encontrarán ustedes últimamente en literatura.  




Título: DesHielo

Autor: Ilija Trojanow

Editorial: Rayo Verde

ISBN: 978-84-15539-18-6

Nº de páginas: 176