"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















miércoles, 17 de septiembre de 2014

"Pacto de lealtad", de Gonzalo Giner




Este verano lo he ocupado leyendo, entre otras, la novela Pacto de lealtad, fenómeno literario con más de 600.000 lectores en su haber que ha debido reportarle muchas satisfacciones a su autor, Gonzalo Giner (Madrid, 1962), veterinario de profesión que dio el salto a la literatura en el año 2004 con la novela La cuarta alianza, aunque el éxito le llegó después, al publicar El sanador de caballos y, más tarde, El jinete del silencio, cuya fórmula debió resultarle eficacísima si consideramos que con Pacto de lealtad ha usado temáticas parecidas -la participación de animales en las contiendas humanas, la elección de personajes desahuciados que encuentran en la compañía de una mascota un apoyo fundamental para retomar las riendas de sus vidas-, aunque englobadas en contextos, escenarios y momentos históricos diferentes. Y es que se nota a la legua la verdadera vocación que corre por las venas de Gonzalo Giner, su pasión por los animales y sus consignas para concienciar a los lectores de que han formado, forman y formarán parte esencial en la vida del ser humano, aun cuando la Historia los mantenga en un segundo plano o ni siquiera los mencione entre las hazañas de los hombres.

Tanto es así, que Giner reconoce en las últimas páginas de este libro que le costó mucho trabajo encontrar documentación sobre la intervención de perros durante la Guerra Civil española, unas veces en tareas humanitarias y otras desempeñando el papel de espías o artificieros. No ocurre así, sin embargo, con los numerosos documentos encontrados sobre la participación de perros en las dos guerras mundiales, y es sabido por casi todo el mundo que quien peor uso hizo de ellos fueron los nazis, sacando su mayor agresividad para convertirlos en vigilantes de guetos y campos de concentración. Algo de eso hay también en esta novela, aunque Giner va mucho más allá, profundizando en el tema y convirtiéndolo en una historia paralela a la historia de nuestra propia guerra. Y es que el rasgo más meritorio de este autor madrileño quizá sea su ahínco en encontrar pistas a lo largo de las páginas de la Historia, rescatando relatos de gente anónima que le sirvieron para fabular las aventuras de Zoe Urgazi y Campeón, protagonistas principales de Pacto de lealtad.

En un breve periodo de tiempo, previo al estallido de la Guerra Civil, Zoe Urgazi asiste al desmoronamiento de su vida: su marido muere durante la revolución de los mineros asturianos al tiempo que ella descubre que le era infiel, su padre es encarcelado y es desahuciada del palacete madrileño donde reside, además de luchar contra los prejuicios machistas que todavía no creen posible que una mujer pueda ser veterinaria. Antes de la marcha de su hermano para realizar tareas de espionaje y contraespionaje en ambos bandos, una vez estallada la guerra, este la deja a cargo de Campeón, un perro sin raza que irá ayudándola a sortear los peligros de una geografía envenenada por la barbarie y el cerrilismo de ambas españas, la nacional y la republicana. Mientras tanto, en Alemania y en otros lugares de Europa donde el Partido Nacionalsocialista está cobrando cada vez más fuerza y adeptos, el veterinario Luther Krugg es nombrado responsable, contra su voluntad, de un proyecto que tiene como fin recuperar la extinta raza bullenbeisser mediante experimentos genéticos de cruce con otras razas de perros, para conseguir un animal agresivo, asesino, que los nazis contemplan como el auténtico guerrero ario de los canes. Las vidas de Zoe y Luther acabarán cruzándose, con consecuencias nefastas pero también esperanzadoras. 

Por esta novela transitan tanto personajes ficticios como auténticos, tales como los mismísimos responsables nazis Himmler y Göring -este último obsesionado, en la vida real, con la recuperación de especies desaparecidas y protagonistas de antiguas leyendas nórdicas, como fue el caso del bisonte indoeuropeo o uro, con el que consiguió repoblar un antiquísimo bosque ubicado en la actual Bielorrusia-, y el secreto de su éxito radique quizá en la imparcialidad con que el autor madrileño refiere los hechos acaecidos en España entre los años 36 y 39 y la minuciosidad con que se ha documentado y ha hecho personales los relatos de particulares que fueron testigos de la participación de perros en la contienda.

Con todo, y pese a los pormenores de la guerra y el fanatismo, Gonzalo Giner ha logrado parir una novela para todos los públicos, recomendable para el jubilado del parque y también para el adolescente con dos dedos de frente. Aventura, Historia, amor y, sobre todo, una vocación ajena a las letras, son bien conjugados para brindarle al lector sin prejuicios un bonito canto a la lealtad y un emotivo homenaje al mejor amigo del hombre. Quien tenga perro, sabrá a la perfección de lo que habla; quien no lo tenga, posiblemente correrá a un albergue o una protectora de animales -no lo compren, se lo ruego- a adoptar uno para que llene su vida con matices únicos e insustituibles. 


Título: Pacto de lealtad

Autor: Gonzalo Giner

Editorial: Planeta

ISBN: 978-84-08-12785-7

Nº de páginas: 640

3 comentarios:

La Maga Lunera dijo...

Magnífica reseña, y bonito homenaje, el del autor, a la labor de los perros y al papel que tienen en la vida de los seres humanos. No hay nada más hermoso y fructífero en esta vida que el vinculo férreo que se establece con un animal. TE AMO CON TODA MI ALMA CARIÑO.

Raúl Viso dijo...

Y no sólo los perros, sino también un considerable número de especies que trabajan facilitando la vida de los seres humanos. Hoy sin ir más lejos he visto un reportaje sobre la labor que hacen los leones marinos con niños enfermos.

¡¡TE AMÍSIMO!!

Abracalibro dijo...

'Hola!
La tengo en mi estantería esperando su turno. A ver qué tal.
Estupenda reseña.
¡Nos leemos! :)