"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















lunes, 23 de junio de 2014

"El fuerte de las nueve torres", de Qais Akbar Omar




El mundo merece leer este libro, y su autor merece que el mundo lo lea. Podría resumir la reseña de El fuerte de las nueve torres con esta simple frase y ahorrarme, de este modo, numerosas divagaciones y palabras de elogio hacia un libro que habla por sí solo. Sin embargo, la valentía y la imparcialidad que su autor, el afgano Qais Akbar Omar, destila en cada párrafo hace de esta reseña una tarea sumamente placentera, solamente comparable a leer este relato autobiográfico, cargado de horror y, pese a ello, de belleza, que ha cosechado críticas inmejorables en los medios internacionales más importantes y nos ha abierto los ojos a muchos occidentales acerca del eterno problema de un país profundamente herido como Afganistán. Y es que cuesta creer, viviendo en un país desarrollado y acostumbrado a picotear vagamente imágenes de los conflictos que se suceden allí en cualquier telediario, que hace tres décadas Afganistán fuera un país pleno, rico, culto, sabio, donde la religión, aun teniendo un enorme calado en las costumbres de su población, no había llegado a condicionar la vida de sus habitantes. El musulmán de raza -el verdadero musulmán en suma, no el talibán cerril y cruento que hace erróneas interpretaciones del Sagrado Corán- es una persona forjada en la generosidad sobre todo, que no se cierra a estudiar otras religiones buscando semejanzas con la suya propia, que siente un profundo respeto hacia la mujer -con algunas connotaciones machistas susceptibles de ser mejoradas, cierto, pero no más que como ocurre con todas las religiones, y si no lo creen así pregúntenle a la Iglesia Católica sobre todas esas mujeres a las que se las obliga a tener hijos con malformaciones letales o que son producto de violaciones-, que no lapida a las adúlteras ni a las prostitutas, que permite estudiar y vestir a las mujeres a la última, que no obliga a los hombres a ir a orar cinco veces al día a la mezquita, a dejarse barba ni a llevar el vello de las axilas o los genitales con una longitud concreta, entre otras numerosas leyes, a cual más absurda y despiadada, que los talibanes impusieron en nombre de Dios tras derrotar a otras muchas facciones de muyahidines casi tan crueles como los propios talibanes.

Esta novela de corte autobiográfico se propone romper falsos mitos, cerrarle la boca a los racistas y abrirle los ojos a esos liberales cuya obsesión por la tolerancia los lleva a ser comprensibles con grupúsculos de seres humanos que no deberían denominarse de tal modo. Qais Akbar Omar elabora una hermosa y cruenta -ambos adjetivos no chirrían en una misma frase, tratándose de este relato- panorámica de un paisaje que la mayoría solo conocemos vagamente de las imágenes que consumimos de los telediarios. Su historia es el relato de un éxodo, de un viaje fabuloso por la constante cicatriz que cruza la cartografía de un país que ha sido foco de todas las contiendas, desde los invasores rusos e ingleses hasta las guerras civiles perpetradas en nombre de Dios, pasando por los últimos ataques norteamericanos. En medio de todo ello, un pueblo amable, generoso y sabio languidece viendo cómo se recortan la educación y el bienestar, cómo se prohíbe a mujeres y niños asistir a la escuela o la universidad, cómo a los hombres les resulta muy difícil prosperar laboralmente teniendo que atender las incólumes exigencias de la religión. Algo más que desierto hubo en Afganistán hace algunas décadas: la media luna impartiendo su luz en la noche diáfana fue sustituida por el destello de los misiles antes de atronar; la devoción por una religión con un principio básico de bondad -principio que se da en todas las religiones del mundo, en la propia espiritualidad del ser humano, y que se ha corrompido por culpa de la manipulación y las malas interpretaciones de los libros sagrados- se plagó de cerrilismo y de contextos erróneos; la prosperidad económica se hizo sierva del soborno y el egoísmo (factores ambos contrarios al Islam); el respeto del hombre hacia la mujer afgana, trabajadora y luchadora, icono imprescindible en el núcleo de la familia, se tornó en maltrato y vejación...

Qais Akbar Omar debía exorcizar sus demonios, liberarse de una enorme carga que llevaba sobre los hombros desde que era un niño. Su familia era gente próspera que daba trabajo y asilo a todo el que lo solicitase, pero el comienzo de la Guerra Santa hizo añicos su percepción de la religión y lapidó su bienestar. Los numerosos miembros de su familia tuvieron que disgregarse, y el autor y su familia más directa emprendieron un viaje por todo el país en busca de contrabandistas que pudieran conseguirles un visado a Europa. Atrapados en un país dominado por las diferentes facciones muyahidines, sus esperanzas de supervivencia fueron mermándose paulatinamente. Aun con todo, el autor sacó en claro muchas cosas de sus numerosos viajes en busca de tierras de promisión, y no dudó en absorver todas las experiencias vividas y aprender a vivir con los nómadas kuchis, a tejer alfombras artesanas turcomanas o a embeberse de sabiduría con los libros de los clásicos de la filosofía -Sócrates, Platón, etcétera- que su abuelo le regaló (Biblia incluida, aun siendo musulmán convencido) y que, más tarde, prohibidos por los talibanes, tuvo que quemar a escondidas, entre lágrimas -las lágrimas de quien sabe que la quema de libros durante una guerra es uno de los crímenes más despiadados que pueden cometerse contra la humanidad- durante un resgitro en el Fuerte de las nueve torres, antigua fortificación de un amigo íntimo y que durante mucho tiempo les dio hogar, y cuyo nombre da título al libro.

De pocos libros puede decirse que sean trascendentes, y este lo es en un grado inimaginable. Occidente entero debería leerlo. Qais Akbar Omar cuenta solo con treinta años, pero su experiencia es la misma que la de una acacia centenaria. Boxeador, tejedor de alfombras, nómada, graduado en periodismo, imparcial y conciso. Su relato es una perfecta conjunción de superación y esperanza, y de hasta las cenizas y las ruinas de las guerras ha sabido recuperar la belleza y entregárnosla, con esa generosidad inherente al verdadero musulmán.


Título: El fuerte de las nueve torres

Autor: Qais Akbar Omar

Editorial: Espasa

ISBN: 978-84-670-4120-0

Nº de páginas: 446


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