"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















martes, 7 de mayo de 2013

"El beso leve", de Eusebio Pozo Tejera




Se me hace una tarea realmente dificultosa la de escribir esta reseña sin herir sensibilidades, procurando abordarla con el máximo respeto hacia el autor pero sin que mi colaboración con Éride Ediciones me haga caer en una lealtad ciega que no me permita decir, sin tapujos, lo que he sentido al leer esta primera novela de Eusebio Pozo Tejera. O tal vez sea Poza y no Pozo, porque buscando información sobre el autor para darle un poco a conocer, me he encontrado con que en su página de Facebook el apellido no cuadra con el del nombre que firma el libro, pese a no caber duda de que se trata de él, a juzgar por la fotografía de perfil -la portada que ven a la derecha de la columna, tal cual- de su cuenta en la famosa red social, no sabiendo entonces si la errata hay que atribuirla al libro o a la página que lo promociona. 

Y es que creo francamente que sería hacerle un flaco favor al autor el cubrirle de halagos fáciles y gratuitos, cuando ni siquiera existe una correspondencia congruente entre la sinopsis de la contraportada y el contenido de estas cuatrocientas sesenta páginas. Yo también soy autor y puedo comprender el tremendo esfuerzo que ha debido suponer el escribirlas, la exaltación y la euforia cuando uno alcanza la palabra fin y siente que ha terminado un trabajo arduo con la gratificante sensación que siempre aporta un objetivo al fin cumplido, la ilusión al enviar el manuscrito a una editorial y que ésta acceda a publicarlo, tener el producto final, ya acabado, entre tus manos, como un objeto litúrgico y precioso... Publicar siempre ha sido el sueño de todo escritor que se tome su trabajo con seriedad, y hasta este punto nada es condenable; lo condenable es que se quiera publicar a cualquier precio y que sea tan sumamente fácil hacerlo para cualquiera hoy en día, gracias en parte a la ausencia de criterio de algunas editoriales que, habiendo dinero de por medio por parte del autor para financiar su propio trabajo, publican obras que resulta evidente que no son publicables, jugando con la ilusión de autores que invierten su dinero en iniciar una trayectoria literaria que, o bien no está macerada aún, o bien está abocada al olvido de antemano. He estado informándome sobre los criterios de publicación de algunas editoriales, y realmente son muy pocas las que, pese a ofrecer esta opción alternativa a los autores, advierten de que la autofinanciación no es óbice para no valorar cuidadosamente el manuscrito que llega a sus manos y decidir si debe o no publicarse. También, por otra parte -y ya puesto a meterme en jardines-, he comprobado que son muy pocos los blogs y los escritores con un espacio literario propio en la red que condenan estas actividades, muy lícitas pero poco éticas, no vaya a ser que ya no les manden más libros para leer por la cara o quieran publicar en el futuro y las editoriales les cojan tirria.

Dice la muy dulcificada sinopsis de este libro que "El beso leve es una novela que a través de los personajes disecciona la sociedad española de los últimos cuarenta años". No sé a qué sociedad española se referirá, pero desde luego no es la que han conocido mis abuelos, mis padres y yo mismo, si exceptuamos algún capítulo muy fugaz de la época del destape, o si comparamos al batiburrillo de personajes aquí reunidos con el reparto de una película de Andrés Pajares y Fernando Esteso. Y es que las escenas de sexo, que ocupan una de cada dos páginas, son del todo gratuitas y no tienen razón de ser, si no es suponiendo que el autor haya querido reflejar, con muy mal acierto, el desquite de personas humildes y pueblerinas que de repente se ven inmersos en una metrópolis como Madrid, donde puede a accederse a cualquier traza de vida disoluta sin el miedo al qué dirán. Se confunden en este libro sencillez con simplicidad, amor con sordidez, campechanismo con brutalidad, y el autor o sus asesores se empeñan en plagar los pies de páginas con notas aclaradoras de términos y palabras que todo el mundo conoce, y cuyo esclarecimiento sólo tendría sentido de darse el hipotético caso de que esta novela trascendiera en el mercado y llegase hasta otros países de habla no española, tarea para la cual ya existen magníficos traductores.

Siempre hay un roto para un descosido, así que supongo que a alguien le servirá este libro para sacar algo en claro y pasar el rato. En lo que a mi criterio personal se refiere, para mí esta novela únicamente sirve para cumplir ese proverbio que viene a decir que, para haberlo hecho todo en la vida, es necesario plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro. Si el propósito del autor era escribir algo que poder publicar para enseñárselo a familiares y amigos, el objetivo está cumplido. De darse otra vez el mismo propósito en el futuro, hay espléndidos trabajos de encuadernación para hacer, casi de propia mano, ediciones no venales, y a buen seguro será un coste muchísimo más barato para el autor que el de publicar con una editorial que ha obviado el hacer una valoración objetiva de su obra, previo pago por la publicación de esas páginas que costó sudor y sangre escribir.





Título: El beso leve (Primera edición: diciembre, 2012)

Autor: Eusebio Pozo Tejera

Editorial: Éride Ediciones

ISBN: 978-84-15643-60-9

Nº de páginas: 460