"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















jueves, 14 de noviembre de 2013

"Lo que encontré bajo el sofá", de Eloy Moreno




"La novela de una generación indignada." Con este gran titular, tan llamativo como oportuno, se está promocionando y vendiendo en estos días la segunda novela de Eloy Moreno (Castellón de la Plana, 12 de enero de 1976), que resultó ser el autor revelación en el panorama literario de este país durante el año 2011 gracias al acertado trabajo de difusión que realizó con su primera novela, El bolígrafo de gel verde, obra que fue inicialmente editada y distribuida por el propio autor, y que luego la editorial Espasa, al comprobar la acogida que el libro estaba teniendo en las redes sociales, decidió reeditar bajo su autoría con una nueva portada y algunos pequeños cambios de edición. Tal vez un ejemplo claro de cómo el mundo editorial está evolucionando, y de la importancia que tienen las buenas relaciones virtuales para valerse del boca a boca y que éstas nos aseguren un éxito rotundo que quizá no podríamos alcanzar únicamente con nuestro talento. Así, de este modo, con el terreno ya allanado (pero no olvidemos que el bautismo de fuego de un escritor no se produce con su debut literario, sino con su esperado segundo trabajo), Eloy Moreno nos hace llegar una novela que no deja de ser muy valiente, pero que a ratos cae en cierto sentimentalismo e, incluso, en un segundo plano, en alguna forma sutil de adoctrinamiento.

Novela muy valiente, como digo, si consideramos que trata temas de rabiosa actualidad en este país y, por extensión, en el resto del mundo. Abrir sus páginas es encender la televisión durante la emisión del telediario, ya que entre ellas nos encontramos desahucios, concejales y policías corruptos, dinero del erario público gastado sin escrúpulos por una casta de golfos apandadores, adolescentes que sufren acoso en el instituto y un largo etcétera de sucesos con los que las televisiones públicas nos amargan la comida o hacen que valoremos, ahora más que nunca durante esta crisis brutal de la que, se dice, ya hemos salido -permitan que me ría-, lo que tenemos en el plato y afortunadamente podemos llevarnos a la boca. Y mientras nos hacen seguir comiendo las uvas de la ira, algunos deseamos evadirnos un poco de tantas fatales previsiones abriendo un libro, y entonces nos encontramos con una novela valiente, con una historia consecuente con nuestro tiempo que, quizá, hubiera resultado más objetiva y menos redundante de haberse publicado con cierta distancia temporal entre lo que relata y lo que aún, por desgracia -y digan lo que nos digan personajes tan al pie de la calle como Botín o el mandamás de Telefónica-, nos encontramos viviendo. 

"Nunca la vida se había parecido tanto a una novela", reza una de las frases del vídeo de promoción de Lo que encontré bajo el sofá. Y sin embargo, he tenido la sensación al leerla de justo lo contrario: nunca una novela se había parecido tanto, o más bien había querido parecerse, a la vida. El autor, con ojo avizor, ha sabido qué temas resaltar en su segundo trabajo para meter el dedo en la llaga, para que su título (por otra parte, espléndido; quién no ha buscado bajo el sofá, en tiempo de penurias, tratando de encontrar calderilla para comprar pan o tabaco) pueda fulgir sin mácula lo mismo que si estuviera confeccionado con coloridos neones, para conmover con un relato que muchos estamos viviendo en nuestras propias carnes, sin que las diligencias de la ficción puedan salvarnos de una realidad cruda y brutal que nos circunda y nos engulle. Trabajo encomiable el suyo, aunque su predilección por las frases sentimentales y las citas que a ratos recuerdan a manuales de autoayuda no casan a veces con el ruido y la furia contenidos en el corazón de la sociedad española actual, que parece siempre a punto de saltar sin llegar a saltar nunca.

Eloy Moreno nos acerca su afán de esperanza con un mosaico muy nutrido de personajes, cada uno con su particular visión de los tiempos duros que vivimos, y una panorámica mágica de la ciudad de Toledo. Me hubiera gustado leer esta novela desde cierta distancia histórica, sin que mi enajenamiento como ciudadano cercado por el paro, los recortes y la austeridad no ejemplificada por quienes la exigen hubiese, de algún modo, malogrado la lectura. No obstante, serán muchos lectores los que, cuando se asomen a ella, podrán sentirse partícipes y aun incluso plenos protagonistas de un libro, impagable maravilla que a menudo sólo pueden sentir esos lectores curtidos, acérrimos, que a fuerza de hábito y costumbre llegan a creer que todos los libros, en alguna medida, hablan de ellos mismos. 




Título: Lo que encontré bajo el sofá

Autor: Eloy Moreno

Editorial: Espasa

ISBN: 978-84-670-3502-5

Nº de páginas: 320

3 comentarios:

La Maga Lunera dijo...

Te ha salido una reseña redonda. Eres un artista, cariño, dan ganas de leerlo. TE AMO CON TODA EL ALMA.

Raúl Viso dijo...

Sí, artista... equilibrista, juas, juas, juas. TE AMO, MI DEIDAD.

Ana Blasfuemia dijo...

Por fin una reseña que critica el libro!! Hasta ahora todo eran reseñas megapositivas del libro, algo que no puede ser normal. Ni El Quijote tiene cien por cien de comentarios positivos y encumbradores.

Me alegra ver una reseña que posiblemente me sitúa mejor en dónde colocar el libro...

Saludos!