"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















miércoles, 11 de septiembre de 2013

"Historias inverosímiles, en general", de Alasdair Gray




No cabe ninguna duda de que los lectores más atrevidos e inconformistas están de enhorabuena: Rayo Verde Editorial, en su colección Rayos Globulares, ha sacado a la luz unas cuidadas ediciones de Lanark e Historias inverosímiles, en general, las primeras obras de Alasdair Gray (Glasgow, 28 de diciembre de 1934), el último gran gamberro de la literatura. Hilarante como pocos, casi resulta una paradoja que este escritor e ilustrador escocés, que ha cosechado diversos premios literarios por su novela Pobres criaturas y se ha ganado los favores de la crítica, haya nacido el Día de los Santos Inocentes, jornada en la que, en este país al menos, España, es costumbre gastarle bromas de toda índole al prójimo; no sería de extrañar que le divirtiera este hecho, considerando que él se autodefine como un "gordo, gafotas, alopécico y cada vez más viejo peatón de Glasgow". 

Y es que Gray no es amigo de la moderación. Su estilo bebe de fuentes dispares, se congratula en la fábula y se arrima, de a ratos, al surrealismo, logrando en sus textos feroces críticas a través de historias demenciales, divertidísimas, que no serán del agrado de los aburridos, los ortodoxos y los tibios de corazón, todo ello amenizado con sus geniales ilustraciones. Se ha rescatado ahora, junto con su primera novela, Lanark, el volumen de cuentos Historias inverosímiles, en general, cuyo título ya da buena muestra de lo que el lector puede encontrar en sus páginas, un libro que hará las delicias de los seguidores del autor escocés, tanto por su cuidada edición como por su contenido, ya que reúne los relatos que Gray escribió en su juventud y con ellos se recuperan los textos escritos paralelamente al proceso de redacción y publicación de su gran novela.

Los catorce relatos que conforman este volumen nos asoman, con riesgo de vértigo, a la imaginación portentosa de su autor y a su delirante sentido del humor, claramente reflejado en historias como El gran culto al oso -uno de mis relatos favoritos-, donde un gran sector de la sociedad, acuciada por la precariedad laboral y económica, comienza a disfrazarse de oso hasta lograr formar una demente secta de fanáticos que consigue llegar incluso a la política. Se reflejan también el ingenio y la hilaridad en La comedia del perro blanco, o la crítica al poder en Cinco cartas de un imperio oriental -otro de mis relatos favoritos- y en Prometeo, historia acerca de la creación literaria que no deja indemne al feminismo. Otros relatos de esta edición, como La estrella o La propagación de Ian Nicol, beben de la fábula más pura y nos muestran quizá el lado más cordial y sentimental de Alasdair Gray.

Lo que más me ha gustado de este libro es que sus virtudes se muestran de una manera progresiva, de menos a más, y si los primeros relatos, más comedidos, interesan al lector, los siguientes acabarán por grabársele en las meninges, quedando indelebles en su memoria, siendo sumamente difícil -para bien o para mal- que olvide el nombre de este autor y esa rebeldía que llevó a Anthony Burgess, primero, a calificarlo como "el mejor autor escocés desde Sir Walter Scott", y luego, tras leer su novela porno-política 1982, Janine, a retractarse de lo dicho. Alasdair Gray, por lo tanto, es de esos autores a los que se les puede ofrecer piedras o guirnaldas, pero nunca, nunca darles la espalda. 



Título: Historias inverosímiles, en general

Autor: Alasdair Gray

Editorial: Rayo Verde Editorial

ISBN: 978-84-15539-48-3

Nº de páginas: 320

2 comentarios:

La Maga Lunera dijo...

Magnífica reseña de un autor y una obra que no conocía. Siempre es un placer encontrar tesoros o rarezas en la literatura. Lo leeré. TE AMO CON TODA EL ALMA.

Raúl Viso dijo...

No existen términos medios con este autor, y lo mejor de este libro, como pongo en la reseña, es la calidad ascendente y progresiva de sus relatos.

Gracias, mi vida. TE AMO CON LOCURA.