"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















jueves, 6 de junio de 2013

"La civilización del espectáculo", de Mario Vargas Llosa




Tras un breve lapso de tiempo desaparecido por problemas personales, vuelvo a la carga con mi humilde, pequeño y disoluto espacio literario. Y no podría hacerlo de la mejor manera: de la mano de Mario Vargas Llosa (Arequipa, Perú, 1936) y gracias a la cortesía de la editorial Punto de Lectura. Agradezco enormemente que tuvieran la amabilidad de enviarme esta obra del famoso autor peruano, galardonado con el Nóbel de Literatura en el año 2010, porque he disfrutado a raudales leyéndolo, empapándome del enorme saber de este escritor que en los últimos tiempos ha cosechado cierta fama (inmerecida, a mi parecer) de tránsfuga, al criticar muchos desaciertos que ha cometido la política de izquierdas que él defendiera con tanto ahínco en el pasado. En cuanto a mi opinión se refiere a ese respecto, creo que hacen falta más personas con la suficiente carga de conciencia, honestidad y lucidez para criticar un trabajo mal hecho, independientemente de la ideología de la que proceda, y para no cometer el error de autocondenarnos con lealtades ciegas que sólo nos conducen a señalar a los demás con el dedo y así evitar toparnos de frente con nuestros propios errores y eludir responsabilidades, tan indispensables y necesarias para cuidar y proteger aquello que tanto esfuerzo nos costó conseguir. 

Este es un libro escrito a raíz de indicios, pequeñas sospechas y susceptibilidades que, no obstante, pese a su carácter intuitivo, mete profundamente el dedo en la llaga de una manera tan lúcida y acertada que no resulta difícil presagiar que no serán pocos los detractores que coseche, teniendo en cuenta que no deja títere con cabeza. No querrán reconocerse entre sus páginas tantos escritores de éxito contundente aunque efímero, artistas que enmascaran su falta de talento tras el manido argumento de la transgresión y la originalidad, aficionados al sexo promiscuo y desapegado, consumidores de realities y radiofórmulas, personajes políticos que se mueven como afamadas estrellas del rock..., todo un elenco de mercachifles y despreocupados que, valiéndose de esa democratización que se ha consolidado en la cultura, remarcan el mero entretenimiento como único y simple argumento para negar el empobrecimiento que las artes de todo ámbito han ido sufriendo en la última era. Religión, erotismo, literatura, pintura, Internet, política..., todo ha ido participando de una debacle cultural en la que ya no se sabe distinguir al verdadero gurú del mero charlatán. 

Vargas Llosa analiza meticulosamente los antecedentes de una sociedad que ha comenzado a usar la cultura como forma de evasión y no como medio para comprender el dolor, asumirlo y hacer uso de lenitivos intelectuales para combatirlo. En esta muy bien descrita civilización del espectáculo, el consumidor de cultura busca la anestesia y no el analgésico, formas efímeras de entretenimiento que lo liberen momentáneamente de los problemas del día a día y no le hagan pensar demasiado, alumbrando en consecuencia a individuos que confunden conocimientos con cultura, doña liendres que de nada saben y de todo entienden, embaucadores y farsantes que nos venderán como arte un montón de mierda de elefante expuesta en una galería, personas lobotomizadas ante el circo de una televisión banal, malos escritores y escritores buenos que, espoleados por las tendencias lectoras y las presiones de las editoriales, escriben historias llanas sin cabida a la experimentación, a la búsqueda de una voz y un sentir propios, entre otros muchos personajes. Tantos son, que es muy difícil para el lector no reconocerse en alguno; aunque si algún lector, tal como me ha ocurrido a mí leyendo esta obra, consigue reconocerse entre la fauna que el autor peruano nos describe con certero fisonomismo, significará que estas páginas han logrado concienciarle de que hace falta una renovación de los simplistas cánones de cultura que hemos ido imponiéndonos de a poco, huyendo de nosotros mismos.

Cada página a leer en este magnífico ensayo de Mario Vargas Llosa guarda un párrafo que subrayar y grabarse a fuego en la conciencia, si no queremos que la alta cultura acabe por perderse y los vendedores de humo acaben por condenar al olvido a esos individuos con auténtico talento. Un libro enormemente valioso, sobre todo para aquellos lectores que crean, al igual que yo, que al leerlo nos está enseñando algo que ya sabíamos, que sospechábamos pero que, por culpa del correctismo político y las presiones sociales, se nos hacía difícil denunciar. 



Título: La civilización del espectáculo

Autor: Mario Vargas LLosa

Editorial: Punto de Lectura

ISBN: 978-84-663-2696-4

Nº de páginas: 226

2 comentarios:

Ale dijo...

Te visito con frecuencia, y vi con mucha tristeza que había desaparecido tu blog, ahora celebro tu regreso, gracias.
Por favor no dejes de escribir.

La Maga Lunera dijo...

He tenido el placer de ojear este libro contigo, y es una joya. Muy buena reseña. TE AMO.