"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















miércoles, 10 de abril de 2013

Modas, oportunistas, enmascarados y sumisas




No me considero una persona cínica, menos aún escandalizable, y siempre he estado abierto a casi cualquier propuesta o tendencia, mientras ésta no atente contra los derechos de los demás. Esto es aplicable tanto a las prácticas sexuales como a la literatura o a cualquier otro ámbito de la vida. De las primeras, por sádicas y bizarras que sean, todas me parecen lícitas a excepción de la pedofilia y la zoofilia, por una sencilla cuestión de consenso: si a ti te gusta darme de hostias y a mí recibirlas, o viceversa, no veo ningún problema; pero ni los niños ni los animales tienen conciencia suficiente para decidir sobre su sexualidad, para explicar si quieren tener sexo, con quién, cuándo y de qué manera tenerlo. En materia de literatura me ocurre lo mismo, o casi, si se considera que soy de los que opina que en este mundillo no hay reglas establecidas para llegar hasta el lector; cualquier género, cualquier temática a tratar puede convertir un libro en una obra maestra -o, si no tanto, al menos en un éxito de ventas-, y el consenso al que hago referencia con las prácticas sexuales lo asocio aquí con la empatía y la acogida que el lector despierte hacia la obra escrita: lo mismo da si la obra es bizarra, soez, ñoña, si el argumento es pobre y los personajes poco creíbles, si no está bien documentada, si se utiliza en ella los signos de puntuación de una  forma caprichosa o si tiene más faltas de ortografía que el escaso vocabulario de la bruja de mi ex suegra; si alguien publica eso y el lector lo recibe con los brazos abiertos, no hay nada más que decir. Punto en boca, y para gustos, los colores.

Anais Nin
Por lo que ya no paso es por las modas (de las que, parece, aún no nos hemos dado cuenta de que son efímeras, volátiles), ni tolero esas obras que, sean del ámbito artístico que sean, buscan la polémica deliberada y fácil, amparadas en la presunta trasgresión y originalidad de su propuesta. Oigan, llevo ya un rato en este barco de locos que llamamos mundo y he visto, oído, probado y leído de todo: no me vengan ahora con el coñazo de la trasgresión y la originalidad, que ya no cuela. Ya hay demasiada bohemia en el mundo (en el sentido más venenoso de la palabra), demasiado escritor que pretende pasar por un literato canalla y maldito acodándose a la barra de un cabaret, un puticlub o un local de striptease -los he pisado todos, y la experiencia me dice que se escribe más y mejor en casa, a ser posible en silencio, rodeado de libros, sin ir ciego de ron y sin que un culo o las borlitas de unos cubrepezones te estén bailando en la jeta o una ucraniana andrógina te esté pidiendo que la invites a un benjamín o que la lleves al reservado-, demasiado Bukowski de medio pelo con gafas oscuras y perillita de chivo intelectualoide, demasiada tía que plasma en el papel la insatisfacción afectiva y sexual con su pareja e imagina historias clandestinas, de infidelidad, pasión desaforada y sexo sucio, demasiada Anais Nin -disculpen las diéresis que falten; mi portátil está en su lecho de muerte- que languidece en su entorno familiar y laboral para luego, por las noches, emputecerse debidamente y citarse mediante las redes sociales con desconocidos de los que aún no sabe si se la tirarán o la descuartizarán, o ambas cosas, y si de todo eso sacará la inspiración necesaria -la excusa manida de la inspiración, tema extenso para otra entrada- para escribir otro Incesto u otro 50 sombras de Grey, demasiadas historias de adolescentes confundidos entregados a las drogas, el onanismo o la autolesión, demasiado poetucho fumeta, demasiada cantante con pelo de colorines y cinturón por falda, demasiados pintores y escultores sinverguenzas que dan a luz a auténticos cerotes excusándose con la supuesta incomprensión que la sociedad ha desarrollado hacia el arte moderno, demasiado fotógrafo que suelta peroratas que no se cree ni él sobre encuadre, ángulo y luz, cuando la mejor foto que ha echado en toda su puta vida le salió de chiripa, tras numerosísimos intentos y manipulándola con photoshop. La trasgresión y la polémica me gustan cuando no se buscan adrede, tratando de lograr una fama rápida o apuntándose al carro de las modas y el oportunismo, imitando a otros artistas que en su día sí fueron auténticos trasgresores; cuando, movido por convicciones poderosas y la lealtad a sí mismo, un autor decide parir una obra que de pronto se ve envuelta en una vorágine de entusiastas alabanzas y críticas feroces, apenas sin término medio, y no cuando algunos oportunistas ven en esa obra u autor en concreto un filón a explotar y deciden imitarlo, a menudo exagerando su propuesta con mal gusto y mucho menos talento.

Todo esto viene a colación porque no hago otra cosa que ver últimamente, en blogs y librerías, muchos textos y volúmenes que tocan el tema del erotismo, sobre todo de esa práctica que ahora se conoce como BDSM y que antes, los más comunes de los mortales como yo, que no estamos duchos en estos temas, conocíamos simplemente como sadomasoquismo. (Ya, ya sé, es muy probable que ahora me salgan al paso numerosos enmascarados, dominadoras, sumisas, sumisos y toda la fauna autóctona del cuero y el látex a escupirme que soy un inculto y que no me he documentado sobre el tema antes de escribir esta entrada, que no es lo mismo, que lo uno es una subtendencia de lo otro, o cosas por el estilo, etcétera... Cojan sus látigos y sus cachivaches, señoras y señores, y hagan el favor de flagelarse por este desinformado servidor, y además disfruten.) Parece ser que, a raíz de 5o sombras de Grey, de E.L. James -no he leído las novelas, con lo que hablo un poco gratuitamente, así que si hay antecedentes de obras más pioneras, ruego a cualquiera que pase por esta bitácora que me lo comunique-, todo el mundo se ha apuntado, tanto en blogs como en el mundo puramente editorial, a escribir y publicar erotismo. Incluso a practicarlo o a presumir de, aunque me huelo que muchos no llegarán ni a consumar el acto y todo atiende a fantasías personales de frustradillos cansados ya del portal Pornhurb y de no comerse una rosca. Si hace algún tiempo pude comprobar que muchos seguidores de bitácoras sustituyeron las fotos de sus perfiles por otras de vampiros -parece que ya está cayendo en el olvido la saga Crepúsculo, sombra mediocre de las grandes obras de Anne Rice-, ahora proliferan en los blogs los seguidores enmascarados, los amos, las sumisas, los nazarenos salidos de un videoclip de Motorhead, los aspirantes a protagonizar la próxima Semana Santa erótica, las escritoras que fantasean con encontrar al hombre que sea un perfecto caballero fuera de la cama y lo más cercano a un depredador sexual dentro de ella o los poetas que presumen ser más trasgresores por utilizar un lenguaje soez y excesivo, ignorando que una palabrota puesta a tiempo en un texto literario es más llamativa que muchas seguidas, y que cualquier cosa sometida a un constante exceso devalúa sus cualidades.

Charles Bukowski

Miren, si escribo todo esto es precisamente porque siento un profundo respeto por el género erótico, sobre todo en la literatura. Como juntaletras, considero que parir un buen texto erótico sólo le está concedido a unos pocos elegidos repletos de talento; si no se sabe abordar bien, uno se arriesga a meterse en jardines y a que su experimento le salga demasiado flojo o excesivamente fuerte. No me sean intrusos en un género que merece cuidado y respeto; yo mismo he querido acercarme a él algunas veces, pero la autocrítica y cierto olfato lector me han advertido de que lo que estaba a punto de escribir era una auténtica bazofia. Tal vez todo lo que yo escribo lo sea, pero al menos me siento en terreno seguro con lo que publico en esta bitácora y con los proyectos personales en los que trabajo en privado. Y, sobre todo, partiendo una lanza a mi favor, yo no atiendo a modas, a polémicas que me aseguren el Olimpo literario ni a una sed de oportunismo. En cuanto al sexo, soy tan marrano en la cama como el que más; pero si llevo una máscara cuando lo practico, o si a mi pareja o a mí nos pone dar hostias o recibirlas, es algo que nadie sabrá. Que otros se queden mirando a la stripper desde su lugar en la barra, embutiéndose en el ya muy usado papel del escritor canalla y maldito; yo me quedo aquí, practicando la desnudez sobre el papel en blanco. Escribiendo, en definitiva, que es lo que hacen los escritores, sean malditos o benditos. Y que a Bukowski, Henry Miller, Anais Nin y similares (cuyas obras de algunos de ellos disfruté leyendo en otro tiempo) les pongan un antifaz y unas correas, y que les vayan dando.

19 comentarios:

La Maga Lunera dijo...

Yo creo que deberían dar a todos aquellos que no escriben por vocación, sino buscando polémica, y con ello, el éxito. Si hay un antecedente en todo esto es el repugnante Marques de Sade, cuyas obras son un cúmulo de idioteces inconexas y sórdidas. Que hay mucho penoso-a suelto, eso está claro, y que el noventa por ciento no han tenido un encuentro sexual como los que tanto alaban, eso seguro. Estoy de acuerdo. Te amo, y a seguir haciendo marranadas, please!!:P

Raúl Viso dijo...

Maldita sea, ¿cómo se me pudo olvidar el Marqués de Sade, non plus ultra de la literatura de muy dudoso talento?

Las marranadas siempre, nena, y a ser posible sin máscara, que me encanta ver esa preciosa cara que gastas. TE AMO.

Anónimo dijo...

no tienes ni idea de lo que es la sumision.o eres un reprimido o tu novia lo es y lo que te pasa es que te gustaria dar con una buena sumisa y por eso publicas estas cosas informate y respeta o foya mas

Raúl Viso dijo...

¿Reprimido yo? Pardiez, la prostituta de tu madre no opina lo mismo... Y no, no tengo ni idea de lo que es la sumisión; de saberlo, me dejaría amedrentar por un masturbafrailes y un tronchapollas como tú. Claro que, firmando como anónimo, tú tampoco tienes ni idea de lo que es la valentía. Hala, a peinarse, troll.

Raúl Viso dijo...

Por cierto, analfabeto o analfabeta, más te valdría follar menos y aprender a escribir... Ah, no, se me olvidaba: que para la profesión que ejerces no hace falta.

Anónimo dijo...

si te foyas a mi madre empiezas bien porque la fidelidad no es compatible 100 por cien con la sumision asi que los cuernos que yeva tu novia van por buen camino.te delatas tu solo ya que dices que tu no eres el reprimido diciendo que tu novia si lo es te recomiendo varias sumisas para que te la coman bien o varios amos para entrenar a la virgen de tu novia.deja de criticar nuestro mundo sin conocerlo ya he avisado a otros blogeros para que se pongan en contacto contigo y tus discriminaciones

Raúl Viso dijo...

Vamos a ver, avestruz, abre bien las asas. En primer lugar, tú y el ejército de blogueros que traigas me vais a comer el rabo todos en fila. En segundo, espero que sepan escribir mejor que tú. En tercer lugar, lo de tu madre era un decir, porque de follarme a tu madre no estaríamos hablando de BDSM, sino de zoofilia. Y en cuarto, si tienes cojones (o no los tienes asfixiados por una soga), da la cara, vuelve a meterte con mi pareja y te hundo los dientes en la garganta, caramierda.

Raúl Viso dijo...

A propósito, cenutrio... Te he dejado una entrada muy bonita, y más actual, en la que eres el absoluto protagonista. Para que se lo puedas decir a todos esos blogueros que van a venir a conseguir que me meta dentro de mis botas y no pueda dormir por las noches, muertecito de miedo. Pide a alguien que te la lea en voz alta, tonto del haba.

Anónimo dijo...

bonita cara tu virgen para hecharle mi leche en la cara, a que te gustaría...

y si la doy unos azotes...seguro que te corres.......

Raúl Viso dijo...

Tú la única leche que has visto es la del tetrabrick, pichafloja.

Raúl Viso dijo...

El que seguro que se corre eres tú, si te desfiguro a hostias.

Raúl Viso dijo...

Oye, anónimo 1: ¿Estos son todos los blogueros que ibas a traer? Como te esfuerces igual con las sumisas, me parece que son ellas las que te acaban ahostiando a ti...

Pedro Salgado dijo...

No puedes hablar de algo que no conoces, menos criticarlo, pero soy tan bueno que voy a seguir tu trayectoria para enseñarte.

Raúl Viso dijo...

Yo voy a ser tan bueno que no voy a ciscarme en tus muertos más frescos. Y es que me has conmovido: al menos tú das la cara (es un decir) y escribes sin faltas de ortografía, no como el boniato ése que iba a traer tanta gente por aquí... Hala, majo, a engrasar el látigo.

Rebeca dijo...

Vamos a ver, aquí cada quién puede hablar de lo que le dé la gana, sepa o no sepa del tema, ya que la libertad de opinión lo permite, así que si quiere hablar de sumisión o lo que quiera es libre de hacerlo. Anónimo, me parece que el que tiene traumas aquí eres tú, eres un cobarde que necesita sentir que domina a las mujeres para sentirse poco mas que una caquita, pides respeto cuando vienes a escribir faltando tú el respeto al autor y a su pareja, así que si quieres una cosa primero tendrás que darla, vamos digo yo, alucino cómo la gente necesita llenar su tiempo dando por culo a los demás, en vez de estar buscando quien se mete o no con vosotros, dedícate a hacer lo que más te gusta, que sinceramente ni me interesa saberlo. SI QUIERES RESPETO, PRIMERO DALO TÚ, es una regla bien sencilla.

Raúl Viso dijo...

Al fin alguien que habla con coherencia. Debes ser la única persona que ha entendido que no me estoy metiendo con la práctica sexual, sino con esas modas emergentes en literatura que, últimamente, tocan el tema del BDSM, como hace unos años fueron los vampiros o los códigos Da Vinci. Gracias por tu apoyo, Rebeca. Y, sobre todo, por tener capacidad de leer, asimilar y comprender. Que la gente, además de leer poco, lee mal.

Rebeca dijo...

Creo que se entiende perfectamente que el autor se refiere al ámbito literario, del que sinceramente, Anónimo, está claro que no tienes ni idea, no se ni que haces entrando en un blog de esta categoría la verdad, pero resulta incómodo y bastante penoso tener que leer comentarios de este tipo que ensucian lo que no ha sido escrito de manera sucia, como es la entrada del autor. De hecho me parece que debes ser un crío, porque meterte así con él y con su pareja de verdad que parecen insultos de parvulario, y si te has molestado en leer alguna entrada más del autor verás que se advierte de manera clara el amor que hay entre él y su pareja, no parecen faltos ni de follar ni de amar, lo que conjuntamente te aseguro que logra mucho más que tus alardeos de correrse en la cara, desvirgar vírgenes y cosas de mal gusto que pones. Así que cuidado con la envidia, que es el mayor mal de este mundo. Enhorabuena por el blog al autor.

La Maga Lunera dijo...

Mucha cobardía y mucha envidia veo yo por aquí. Lo reprimidos o no que somos, nos lo guardamos para nosotros, que mientras la gente pierde el tiempo en internet,nosotros a lo nuestro, qUe es lo importante. TE AMO CON TODA MI ALMA.

Raúl Viso dijo...

Está claro que es mejor hacer, que decir que se hace. TE AMO CON TODA MI ALMA, MI DEIDAD.