"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















martes, 16 de abril de 2013

"Idilio con perro ahogándose", de Michael Köhlmeier




Gracias a la cortesía de Rayo verde editorial, que me envió un ejemplar, he podido leer la valiente novela de Michael Kohlmeier -disculpen la diéresis- (Hard, 1949), escritor y músico austriaco que comenzó su andadura literaria allá por el año 1982 y que ha cosechado galardones como el Rauris de Salzburgo, el Johann-Peter-Hebel o el Manès-Sperber. Además, de paso, gracias a la Colección Relámpago, he podido comprobar de primera mano el bien engrasado engranaje de inconformismo que mueve su maquinaria editorial y el claro objetivo de ofrecer a los lectores títulos de calidad, dando cobertura a las nuevas voces de la literatura y rescatando el enorme talento de  algunos autores noveles o autores que, hasta el momento, eran desconocidos en nuestro país. 

Extraño aunque gráfico título el de esta obra que, como ya he dicho al principio, es muy valiente, con marcados tintes autobiográficos. Creo haber mencionado ya en esta bitácora -si no lo he hecho , lo hago ahora- que un título llamativo u original puede no decir nada acerca de la mucha o poca calidad habida en el interior de las páginas de un libro, aunque nadie que alguna vez haya barajado un proyecto artístico entre sus manos podrá negarme que hay que procurar cuidarlo tanto como el resto de la obra; a fin de cuentas, un título no viene a ser otra cosa que una breve carta de presentación. En el caso de la novela del autor austriaco, título y obra se conjugan a la perfección; y el primero, ya desde sus caracteres en la portada, da buena muestra de la originalidad con que Kohlmeier acomete en sus páginas una trama aparentemente sencilla,   pero que trata temas de tanta complejidad como son la lucha por la vida, la manera en que un individuo puede gestionar el dolor y tratar de normalizar el hecho de una ausencia desgarradora, así como el combate interior que la mayoría de los escritores libran cuándo deben decidir cuánto de autobiográfico y cuánto de ficción habrá en su obra.

Esta es la historia de un escritor y de su editor, el Dr. Beer, un individuo de agudísima inteligencia aunque algo estrafalario. Con el motivo de revisar juntos su último manuscrito antes de la publicación, el escritor, junto a su esposa Monika, recibe en su casa al Dr. Beer durante tres días. En el transcurso de esas setenta y dos horas, un suceso más importante de lo que parece actuará como medio para abordar un desgarro personal que estaba enquistado desde que, tiempo atrás, la hija del matrimonio muriese en trágicas circunstancias.

Son muy originales los recursos con los que Michael Kohlmeier aborda la eterna lucha del narrador contra la nada, y de si esa nada -esto es, el papel en blanco- debe combatirse a cualquier precio, incluido el de destripar su vida íntima en las páginas de una novela. Más aún si consideramos que, en última instancia, también se trata de una lucha contra el olvido. A poco que uno se informe del escritor y músico austriaco y lea Idilio con perro ahogándose, dará buena cuenta del homenaje que, con esta novela de inusual y sorprendente cotidianidad, el autor le hace a su hija Paula.


  Pocos escritores habrían sabido crear una novela tan sólida desde hechos casi puramente autobiográficos, con un estilo tan peculiarmente llano, y saber trastocar lo más cotidiano de las vidas de tres individuos dejando aflorar el dolor que bulle bajo los rituales de la rutina, sin hacer uso de grandes dramatismos. 




Título: Idilio con perro ahogándose (Primera edición: septiembre de 2012)

Autor: Michael Kohlmeier

Editorial: Rayo verde editorial

ISBN: 978-84-15539-07-0

Nº de páginas: 96

2 comentarios:

La Maga Lunera dijo...

No hay nada que admire más que narrar lo cotidiano desde la originalidad. He aprendido que tras la sencillez pueden esconderse historias increíbles. Muy buena reseña, y muchas ganas de leer el libro. TE AMO.

Raúl Viso dijo...

Así es. Hay muchos autores que pasan su vida buscando ideas deslumbrantes, sin atreverse a mirar simplemente lo que les rodea y convertirlo en buena literatura. TE AMO.