"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















jueves, 25 de abril de 2013

"Balada de Caín", de Manuel Vicent




Relectura de esta original historia de Manuel Vicent (La Vilavella, Castellón, 1936), uno de los escritores más eclécticos, sin lugar a dudas, que ha dado este país. La leí por primera vez en el año 2005, y luego, en un torpe descuido, dejé el libro en la guantera de una de las puertas del coche y se me debió caer a la calle al abrirla, sin darme cuenta. Me dolía haberla perdido y no tener esta obra en mi biblioteca, así que me la regalaron estas navidades, en una edición mejor que la que yo tenía, para que pudiera volver a disfrutarla. 

La experiencia me confirma que, muchas veces, cuando uno pone una considerable distancia temporal entre la primera lectura de una obra y su consiguiente relectura algunos años después, puede hallar nuevos juicios a los que someter a las páginas leídas. Releer es para mí sumamente placentero, y no me cansaré de citar eso que dijo Jorge Luis Borges acerca de que a él le gustaría que le juzgaran más por lo que releyó que por lo que leyó; pero con las relecturas uno se arriesga a que una obra que en su momento le gustó mucho ya no le guste tanto, o deje directamente de gustarle. También, obviamente, puede suceder justo lo contrario: que se confirme la magistralidad que uno encontró entre las páginas durante la primera lectura tiempo atrás. La tercera consecuencia de una relectura sería que la obra siguiera gustando, pero se encontrasen peros en ella, cierta insostenibilidad a la que el tiempo transcurrido sometiera a la obra, puesto que nuestros gustos, valores y tendencias, afortunadamente y a Dios gracias, no son los mismos a unas edades que a otras.

En parte -sólo en parte-, esto último es lo que me ha ocurrido con Balada de Caín. La obra para mí no ha perdido su frescura ni su originalidad, pero en su relectura he hallado pequeñas cosas que no me gustan y en las que no había recalado la primera vez que la leí. Aunque considero que sigue siendo una gran novela, a día de hoy le encuentro ciertas faltas, cómo decirlo, estéticas. Las descripciones me parecen tan prolijas como hermosas, pero Vicent cae en ciertos clichés, por así decirlo, geográficos: Nueva York, uno de los escenarios donde se desarrolla la historia, se presenta siempre con sus lugares más emblemáticos, más conocidos por todo el mundo -el famoso Hotel Chelsea, la canalla calle 42, el Soho, etcétera-, y eso causa la desconfianza que despierta el viajero que, mediante las descripciones que ha sacado de guías y postales, presume de haber estado en un lugar en el que, en realidad, nunca ha estado. Faltas menores éstas -quede claro- que para mí no devalúan la novela.

Desde el desierto del Génesis hasta las convulsas calles de Manhattan, esta es la narración del primer asesino de la Historia. Contada en primera persona por el inmortal fraticida, su relato trasciende en el tiempo y el espacio, y es mucho más que ése otro que nos cuenta la Biblia; los paraísos perdidos, las antiguas y míticas ciudades y las más modernas metrópolis se superponen en el tiempo, en una reencarnación continua de siglos que ha conducido a Caín por diversos y numerosos vericuetos, ejerciendo diferentes oficios, tales como experto en semillas, fabricante de máscaras, grabador de puñales, guía de caravanas, manipulador de venenos y limpiador de letrinas, hasta llegar a convertirse en un afamado saxofonista que gasta las madrugadas tocando en un club de jazz. A través del cero sagrado grabado en su frente, Caín se mueve en un orden temporal propio, donde pasado y futuro se superponen, donde surgen nidos de ametralladoras y cazas americanos sobrevuelan el desierto antiquísimo de su niñez, acompañando a sus padres Adán y Eva en su destierro del paraíso.

Escrita con sensualidad y lirismo, y galardonada con el Premio Nadal en su edición de 1986, esta novela consagró a Manuel Vicent. Más allá de su originalidad y del exuberante despliegue de imaginación que se da entre sus páginas, lo más destacable es el eclecticismo con que el autor valenciano nos acerca mundos diametralmente opuestos, y ese latido apócrifo que palpita en cada una de las palabras que nos cuentan el enamoramiento de Caín por su hermano Abel y el motivo de haber perpetrado el crimen más famoso de la Historia.


Título: Balada de Caín (Primera edición: marzo de 2012)

Autor: Manuel Vicent

Editorial: Backlist

ISBN: 9788408003687

Nº de páginas: 186




2 comentarios:

La Maga Lunera dijo...

Ya sabes que a mi no me ha convencido mucho este libro, si sus descripciones, y por supuesto, tu voz al leérmelo. TE AMO CON TODA MI ALMA.

Raúl Viso dijo...

A mí sigue pareciéndome una novela magnífica, con los peros que pongo en la reseña. Te amo.