"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















jueves, 4 de abril de 2013

"Antología popular", de Pablo Neruda





Neruda visto por Neruda, pone acertadamente en la portada de esta maravilla encuadernada; y yo adopto la frase como gran titular con el que iniciar esta reseña. En primer lugar, quisiera alabar el buen hacer de la editorial Edaf, que siempre consigue colocar entre las manos del lector joyas literarias a un precio bastante asequible y de cuando en cuando nos sorprende con obras hasta el momento inéditas de autores magistrales -aún ando goteando baba de cuando sacaron la novela El diario de Julius Rodman, obra inédita de Edgar Allan Poe publicada por primera vez en España, que me acercó a una faceta desconocida del autor bostoniano, abordando el género de aventuras al más puro estilo de su coetáneo Fenimore Cooper-, o bien saca a la luz espléndidas ediciones revisadas que son una delicia para los que amamos la lectura. Así ocurre con esta Antología popular, del maestro Pablo Neruda (Parral, 1904 - Santiago de Chile, 1973), seudónimo que consagró a Neftalí Ricardo Reyes Basoalto como la voz lírica más admirada de la literatura hispanoamericana del siglo XX. 

Tiene historia a sus espaldas esta antología, la única que hizo el poeta de su propia obra. Neruda, en una carta enviada a Salvador Allende fechada en París el 6 de septiembre de 1972 e incluida en esta edición, propone al presidente publicar una antología popular de su poesía con una tirada de un millón de ejemplares, destinados a ser regalados, renunciando el autor a todos sus derechos. El proceso de selección de los poemas a incluir en la edición lo realizó el propio Neruda, en colaboración con Homero Arce, en el mismo mes de septiembre de 1972, desde la aldea Condé-Sur-Iton, en la Normandía francesa, donde residía el autor. La obra se terminó de imprimir en los Talleres Gráficos García, el 20 de noviembre de ese mismo año, y el editor fue el propio Ministerio de Educación Pública de Chile, tirando finalmente tan sólo 150.000 ejemplares. Así, el libro se imprimió antes de la llegada de Neruda al país, a principios de diciembre. Tal vez el motivo de que cayera en el olvido se debió a las muertes del poeta, el 23 de septiembre de 1973, y del presidente Allende, producida doce días antes; no estaba el percal para antologías poéticas, aunque fueran del mayor representante literario del país e incluso de latinoamérica.

¿Cómo llega esta obra hasta nuestros días? En el verano de 2003, un almonedista gallego pone un libro en las manos de Manuel Márquez de la Plata, resultando ser un maravilloso hallazgo: una antología de Pablo Neruda que resultó ser una rareza considerable. Para el editor era totalmente desconocida, y por lo que se sabe no era el único en ignorar su existencia. 

Presupongo que debió ser titánica, ardua y apasionante la tarea de seleccionar los sesenta poemas que contiene la obra, de los treinta y dos libros de poesía publicados por Neruda en vida, desde que en 1923 apareciera su primer poemario, Crepusculario. De todos ellos, doce se libran de extraer contenido de sus páginas. El orden de los poemas seleccionados por el autor siguen un estricto sentido cronológico, con tres excepciones importantes, y están sacados de sus libros Memorial de Isla Negra (1964), Crepusculario (1924), el conocidísimo 20 poemas de amor y una canción desesperada (1924), Residencia en la tierra (1935) -uno de mis favoritos-, Tercera residencia (1947), Canto general (1950), Los versos del capitán (1952), Las uvas y el viento (1954), Odas elementales (1954), Nuevas odas elementales (1956), Tercer libro de las odas (1957), Estravagario (1958), Navegaciones y regresos (1959), Cien sonetos de amor (1959), Canción de gesta (1960), Las piedras de Chile (1961), Plenos poderes (1962), Las manos del día (1968), Aún (1969) y Geografía infructuosa (1972). La selección resume a la perfección las que fueron siempre las inquietudes del poeta: el amor en primer lugar, y luego el continente americano.

Lo más valioso de esta edición es que, a pesar de su indudable interés, no fue reeditada ni ha habido conocimiento de ningún estudio sobre ella, amén de ser la única antología poética realizada por el propio poeta. Los autores de las completísimas bibliografías habidas de Neruda no la citan y mencionan en ningún lado, y su importancia radica en el cuidado con que el poeta seleccionó los poemas con los que el público más se identificaría, negándose a parir una antología para minorías. Por lo tanto, este libro es idóneo para aquellos lectores que aún no hayan tenido la ocasión de acercarse al grandísimo Pablo Neruda; en sus páginas, encontrarán condensada todo el cómputo de su amplia obra y toda la esencia y la fuerza abrumadora de su poética. 


2 comentarios:

La Maga Lunera dijo...

Maravillosa reseña de un gran poeta. TE AMO VIDA MÍA.

Raúl Viso dijo...

Gracias, nena. Yo también te amo con locura.