"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















miércoles, 12 de diciembre de 2012

"De ratones y hombres", de John Steinbeck




Novela no por breve menos intensa. Continúo con las reseñas de las obras de John Steinbeck, que sin ningún tipo de duda es el autor que más me ha ocupado y mejores ratos lectores me ha dado en este año que ya va llegando a su fin. Creo con convicción -palabra temeraria donde las haya- que un escritor se consagra, amén de por la obvia ejemplaridad que con el buen hacer con las letras consiga en sus textos, cuando en sus obras se reflejan ciertas obsesiones, cuando se da en toda su producción ciertos temas recurrentes que hacen que sus libros, en realidad, sean solamente uno, aunque abordado cada vez de distinta manera y de diversas perspectivas. En el caso del autor de Salinas, estos temas y obsesiones son la pobreza del sur de Estados Unidos, la precariedad laboral, la hambruna, la solidaridad para expiar culpas que nos han sido impuestas por la adversidad del lugar donde nos ha tocado nacer y vivir... Son grandes temas para abordar en una o varias novelas; sobre todo, si como Steinbeck se poseen esas enormes dotes para radiografiar el alma humana, sus flaquezas pero también su grandiosidad, y para construir con minuciosa precisión personajes sencillos.

Es el caso de Lennie y George, dos braceros casi vagabundos que recorren el estado en busca de trabajo y un lugar próspero donde asentarse. No me tiembla la mano al afirmar que de toda la obra del autor californiano, De ratones y hombres es la que tiene los personajes mejor desarrollados. Si ya en Al este del Edén la pérfida Cathy nos dio una muestra de las magníficas cualidades que Steinbeck tenía para alumbrar personajes consistentes, sólidos, con perfiles exhaustivos y minuciosos, en esta breve novela se constatan esas dotes e incluso se superan. Gracias a unos diálogos ejemplares, el escritor muestra al lector el retraso mental de Lennie y su enorme envergadura y fuerza física, sin que sea necesario recurrir a descripciones. George deberá ocuparse de él, con fastidio pero con cariño, sabiendo de antemano los sueños que no podrá  alcanzar al haber decidido mantenerse a su lado, pero a un mismo tiempo alimentando el sueño de Lennie (que quizá también sea el suyo propio) hasta sus últimas consecuencias, en lo que me parece el mayor canto a la amistad que haya podido darse jamás en la literatura. 

Novela, a mi parecer, redonda de principio a fin, muy por encima de otras obras más ambiciosas de su producción como puedan ser Al este del Edén y Las uvas de la ira. Tal vez la brevedad fuese crucial a la hora de cuidar tanto la historia, dado que en esas otras obras abismalmente más largas es muy difícil mantener en todo momento el alto nivel literario y más fácil caer en páginas algo gratuitas. Con un desenlace que ningún lector que se acerque a este libro podrá olvidar, De ratones y hombres se ha convertido para mí en la obra más lograda de John Steinbeck


No hay comentarios: