"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















lunes, 23 de julio de 2012

Insurrecto (del poemario "Algo sagrado")




No me rendiré. Por más
que tus ojos a veces emulen
el hielo de siglos
de alguna estrella ya extinta,
o si se endurece tu mirada
con total descrédito de mí,
acerada y como puesta a batallar en el barro
del asombro con que mis ojos aún te miran
como a Dios se mira o se mira al mar,
como puesta a parir el alma en desespero
de un odio transitorio regido por la duda
de no saber a ciencia exacta y certidumbre
si la felicidad es palabra de agua contenida
en el recipiente pródigo de un diccionario
que apenas uno abre
con tan alta expectativa
ya se escapa
entre las manos.


                                No me rendiré. Me gustas
                                con coraje, por más
que a veces te tornes oscura como transido obituario
intervenido entre las páginas de un libro de la infancia,
o reniegues de mi fe puesta en ti, mi esperanza
que hilvana no vanas certezas de amor
que tú harías trascender sin miramientos
al manido espejismo del idilio.


Quizás tú todavía ignores
que vives errónea sólo por creerte repleta de errores;
pero no olvides que yo sé cribar las apariencias
y te siento indulto, guardesa estilizada,
gacela custodiando el valor agredido
del león que tiembla dentro de mis miedos.
Conozco y amo
el refractario azul turquesa de la luz
redentora que tus ojos me muestran cuando no sonríes
          con la boca.


                                    Así es que no me rendiré.
Insurrecto de la inquina de tu pena,
yo sabré levantarte con pasión
desaforada, por más
que declares la guerra a estas ansias de vivir
que en mi pecho resurgieron por virtud
de tu presencia, cuando yo también
obvié el milagro de las pequeñas cosas
y rompí, a horas bajas, todos
mis poemas. (Una retirada a tiempo,
digan lo que digan, nunca
es una victoria.)