"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















martes, 10 de julio de 2012

El plan (del poemario "Algo sagrado")





Recuerdo ahora todas las calles
de todas las ciudades que nunca visitamos
juntos.
               Yo conducía;
el mar emergía de entre las estribaciones
de algunos montículos o cerros;
la luz de esa visión
alumbra mis noches cuando haces hogar
en otra parte.


                            Éramos seres
nocturnos y fluviales, ligados a un río y un verano,
amantes incendiarios que contemplaban
elevarse las pavesas de su más lograda obra
la noche de pirotecnia y del solsticio,
mientras ardida la ciudad, contra el horizonte
recortada la capital en futuras cenizas esculpida,
sosteníamos nuestros crímenes y nuestras antorchas
y reíamos buscando un lugar
que denominar de ambos, nuestro,
tuyo y mío, un neutral territorio sin pasado,
Edén cromático de tus ojos
reconociéndose en mis ojos,
así estallase el resto del planeta.


Si pudiera pedir en este momento lo que quiero,
elegiría la fuga.
                           Así sabrías que por continentes
solamente entiendo la ósea simetría
de tus omóplatos, placas a chocar o separarse
en el masaje horizontal de un abrazo constrictor
y eterno, más grande que el mundo,
y del mundo a devastar cualquier cosa en él
que no tuviera nada que ver con nuestra historia.
Porque de hogares está tu boca
llena, y tus pechos oscuros, y tus pezones
enhiestos, apuntando como loca brújula
hacia las desquiciadas coordenadas
de todos mis sentidos.
                                       Viaje éste
que cometería sin bagaje de otras bocas, otros
rostros, otras vidas, incitado al olvido
pero contigo, compañera de camas y kilómetros,
hacedora de la estrella de Belén
que brilla en la espuria libertad
que siempre me sugirió la visión de una autopista.


En París profanaríamos los cementerios, pintaríamos
bigotes a los arcángeles de seriedad marmórea;
resucitaríamos en Dallas y Los Ángeles a los Kennedy
para acribillarlos de nuevo, echándole la culpa
a Lee Harvey Oswald o tal vez –que se joda- a Charlton
Heston; miccionaríamos en el Ganges
lo mismo que niños de vejiga impresionable
en el foco de pústulas de turbamulta
de una piscina pública; robaríamos el cartel
de Praga, sustituyendo la pe por la be,
y allí acudirían esos cerdos llamados turistas
que marchan a desflorar niñas a Tailandia,
rectificando su repugnante trayectoria,
cambiando prostitutas púberes por puentes y amores
eternos.


                   Puertos no quiero ni cunetas
si no puedo estar contigo a solas,
versificando con un beso el horizonte,
sabiendo que podemos llenar de promesas
la estela de un barco o de un avión en el cielo
del verano
                     y cumplirlas.
Así ocurrió en mi sueño. Lo tengo todo
planeado.

1 comentario:

La Maga Lunera dijo...

Original, gamberro, y grande. Yo también lo tengo todo planeado. Me muero por huir contigo.