"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















viernes, 29 de junio de 2012

Dirigido a Dios (inédito)



Me lo rezo a mí mismo: busco, busco.
Vana ilusión buscar tu gran belleza.
Siempre necio creer en mi cerebro:
no me llega más dato que la duda.

DÁMASO ALONSO, ¿Existes? ¿No existes?




Aquí te desconozco, sitiado
mi pecho en esta vieja soledad
que, elegida, me conoce
en el ejido,
                     lo mismo
que tú debieras conocer mi tristeza,
dios perdido entre los hombres.


Te recé sin oraciones, te busqué
ciertas noches fraudulentas de la infancia
(si el insomnio
no me dejaba eludir la idea
de la muerte)
                       y te pedía
que mi padre, mi madre,
mi hermana, no se murieran.


Sé que pedir no es buena manera de hacer
amigos.
               Mas yo no pedía por mí:
pedía por mis hijos futuros,
pedía por la absolución
de mis muertos, pedía por el planeta
seco y cercenado
que habitarán los nietos de mis nietos.


No sé si hubo respuesta
o si moviste un hilo y me convertiste
a las palabras,
                         a esto que soy,
noctámbulo siempre de la frase
exacta, narrador maltrecho
de cosas etéreas, poeta en horas
bajas y, por lo tanto,
un asesino.


Pero yo aún te busco, te juro que te busco
en la noche sin fin de mi cuaderno.