"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















domingo, 10 de julio de 2011

Sin cauce en ti (del poemario "Desdén de las cunetas")




Distancia son tus letras, tus silencios,
eso que dices y callas a un tiempo
sin acabar de denunciarlo
en las inmediaciones del poema.
Distancia las frases solamente sugeridas.
Distancia la ofensa en la mirada
con que a veces espías la felicidad
de los otros,
                       que no es tal
(o no es tan grandiosa al menos,
cribadas ya las apariencias),
pero es más que suficiente para hacerte sentir
que tu amor está roto, que llegas tarde
siempre a tu propia vida.


Ese yo fragmentado es lo que te reduce
al anónimo.
                     Eres o estás
solo en tus palabras
por vivir a destiempo con el resto,
porque tú oficias las despedidas,
tú compones los adioses permanentes,
tú eres y cometes o prolongas la distancia
de aquellos que un día encontraron
cauce en ti.


Pero a mí no me engañas. Aun con tu orgullo,
¿no es cierto?, aun con tu pose solemne
de hombre herido pero fiel a sí mismo,
independiente, que prescinde ya del todo
de tanto beso a granel y palmaditas
en la espalda, que busca el qué
sin dar nunca sentido a su búsqueda
y se pierde y vuelve a encontrarse
en el desdén de las cunetas
y desdeña la felicidad consabida
de la promesa en el altar y los domingos por la tarde,
del vermut con los amigos
y las temporadas de rebajas,
yo sé que anudarías a golpe y espuela los kilómetros
por desandar el camino ingrávido de tu soledad,
parcela de bienestar para quien sabe
elegirla sin pena ni lamento.


Tú solo. Tú solo, otra vez,
a hierro matas y a hierro mueres,
creas y más destruyes, y no duermes,
y despiertas de tu propia vigilia,
y temes, te temes a ti mismo, temes
la fe que no tienes, y rezas
por costumbre a las deidades de la contradicción.