"Mis criaturas nacen de un largo rechazo."
PABLO NERUDA




















sábado, 29 de mayo de 2010

El libro de Dalila (5): "Azote del alba primera (alumbramiento)"


Mi hija viene con la nieve.


Yo aún no la reconozco
en su llanto recién estrenado, en el azote
del alba primera, en sus ojos
velados al contacto de la luz y el frío
de afuera, expulsada ya por siempre
de la ruta del útero.


Avaricia de mis brazos por atesorarla
contra el pecho;
                                y la miro y ella me mira
sin ver -un instante de cohesión,
un segundo al menos-, reconociéndome
a partir de un olor o una voz, y comprendo
al fin la infalibidad del instinto.


Su llanto, después, es toda
la noche, mientras allá, tras la ventana
y los tejados tocados inhóspitamente por la nieve,
febrero ya casi fenecido y su promesa
tienden a la muerte, bogan
en el barómetro del invierno
que se repliega con última embestida.


Su llanto es toda la noche.
Llora -Eva primaria de víscera
y esfuerzo desterrada del Paraíso-
como si ya supiera
que la han arrojado sucia y desnuda
a un planeta deshauciado;
llora como para agotar o abolir
por siempre la experiencia del llanto;
llora -prematura nostálgica
de ese reino milenario del que hablaba
Cortázar- y su llanto es
toda la noche.